El Arte del Urbanismo

Un recorrido por la historia de las ciudades

Medina Azahara, la desaparecida ciudad brillante

Medina Azahara

Derivado de la castellanización del nombre árabe “la ciudad brillante”, Medina Azahara es una ciudad construida bajo el mandato de Abderramán III a las afueras de Córdoba, en Sierra Morena. La dignidad del califa exige la construcción de una nueva ciudad que, al igual que en otros califatos orientales, mostrase la supremacía de su poder, sobre todo frente a sus enemigos fatimíes del norte de África, de la rama islámica suní.

Situada frente al valle del Guadalquivir y orientada de norte a sur, se sitúa entre dos barrancadas, sobre un espolón de la ladera del Yabal al Arus de Sierra Morena. Allí se desarrolló un programa de construcciones jerarquizadas, de tal modo que el Alcázar dominaba la ciudad y la llanura que se extendía a sus pies. Una red viaria, amén de infraestructuras hidráulicas y de abastecimiento completaban el conjunto.

La ciudad se distribuía en tres terrazas, que aprovechaban el desnivel del terreno: al contrario que los abigarrados y caóticos conjuntos musulmanes, Medina Azahara adopta un trazado rectangular de 1500 m en sentido este-oeste por 750 en sentido norte-sur, tan solo deformado en el lado norte por las necesidades de adaptarse a la difícil topografía del territorio. El palacio, en la parte más alta, preside el escalonamiento de construcciones que se suceden por la ladera de la montaña, en una situación donde son preminentes el caserío urbano y la mezquita aljama.

La primera terraza es donde se encontraba la residencia califal, seguidos de la zona oficial que comprendía la Casa de los Visires, salón Rico y demás dependencias administrativas, amén de los jardines. Por último, estaba la Mezquita Aljama, separada de las dos terrazas anteriores por otra muralla que aislaba este conjunto.

El asentamiento urbano se caracterizaba por tener grandes vacíos urbanos, sobre todo en el frente litoral del Alcázar, lo que, a la vez que lo aislaba, permitía una excelente apertura visual sobre el paisaje circundante, creando una bucólica imagen. Los únicos espacios edificados en el nivel inferior de terrazas son una franja occidental con una trama ortogonal y una oriental con una trama en cierto modo más dispersa.

Comenzada en torno al 936 d.C., a cargo de Maslama ben Abdallah, se finalizó cuarenta años más tarde, luego de invertir cuantiosísimas sumas en su realización. Sin embargo, esta ciudad, la más bella de occidente de la época, quedaría destruida en poco menos de cien años, consecuencia de los saqueos producidos por la guerra civil que puso fin al califato.

Huertos urbanos

 

El día a día de uno de los muchos jubilados que autocultivan sus propios huertos en tierras residuales que no les pertenecen, entre los ríos, las autopistas o las vías de tren de la periferia de Barcelona. Explorar y conocer estos huertos es un modo de aproximarse a una de las muchas prácticas autónomas que, desde su ‘desobediencia’, también dan forma a la ciudad contemporánea. Prácticas que, lejos de ser anecdóticas, nos dan muchas pistas sobre lo que ocurre detrás del supuesto orden urbano. El trabajo se centra en la dimensión social de estos huertos autoconstruidos, entendidos aquí como una lección de autonomía en una sociedad que insiste en asimilar ‘Jubilación’ a inutilidad y dependencia.

Este video complementa la publicación “La Ciudad Jubilada: Breve diccionario sobre los huertos informales en los ríos de Barcelona”

Más información: laciudadjubilada.net

La ciudad subterránea de Villa Adriana

Madrid 2020, la decisión más acertada

044 Juegos Olímpicos

Madrid era, hasta ayer, una de las ciudades con mayores posibilidades, según muchos, de albergar unos Juegos Olímpicos. Sin embargo, el resultado fue por cuarta vez desfavorable a la capital de España, contra todo pronóstico o, mejor expresado, contra toda esperanza.

Una vez conocido esto, ya sin vuelta atrás, no queda otra opción que aceptar la decisión del Comité Olímpico Internacional y continuar desarrollando la ciudad al margen del sueño gestado en los últimos años.

Con todo, al comparar el posible resultado con los de muchas ciudades que albergaron la sede de unos Juegos en años precedentes, cabe preguntarse si el resultado no será lo mejor que a un país como la España actual le podría pasar: tan sólo hay que retrotraerse a Barcelona’92, otra ciudad, otra época: otro período de aparente despegue económico y con grandes arquitectos y urbanistas locales peleando por su parte del pastel. La arquitectura de autor dotó de importantes referencias locales a la ciudad, y muchos nombres y talentos del arte se dieron a conocer gracias a la oportunidad que les brindó esta elección. A pesar de ello, la rápida planificación urbana, las rápidas construcciones y el interés por facilitar la vida a los foráneos frente a los barceloneses no obtuvo, visto en perspectiva, el resultado que cualquier español desearía obtener.

Pasada la vorágine del mes de las Olimpiadas, y de los previos con plazos y presupuestos que en la mayoría de los casos no hay modo de hacer cuadrar, la calma del día después trae estadios inutilizados, mantenimientos inexistentes por falta de presupuesto y dejadez de la Administración, y empleos temporales esfumados con el humo de la llama.

Así, analizado esto, y poniéndonos en perspectiva, cabe preguntarse si este resultado no será, una vez más, un toque de atención para que el dinero que se iba a invertir en ello se haga, como muchas plataformas ciudadanas están pidiendo, en sanidad, educación y políticas activas de empleo. Creo que, con esta situación, es lo que nuestro país más necesita.

 

Hong Kong, la ciudad vertical

 

En sus poco más de 1000 kilómetros cuadrados de superficie, y ante la imposibilidad de hacerlo de otro modo, la ciudad se desarrolla a lo alto pese a haber disminuido el ímpetu constructivo de décadas atrás, cuando una media de dos a tres rascacielos se remataban semanalmente.

Sus luces de neón, redes de pasadizos subterráneos, escaleras mecánicas y comercios de lujo hacen de esta ciudad un lugar donde la diferencia de clases se hace más patente que nunca, y donde la noche poco tiene que ver con la palabra silencio, descanso o tranquilidad.

Barcelona Island

Recientemente se ha conocido que la empresa estadounidense Mobilona, de tan solo un año de vida, ha propuesto para Cataluña un modelo de isla artificial dotada de edificaciones de lujo, donde se encontraría el hotel más alto del continente.

Su justificación para tamaña barbaridad es la ecosostenibilidad, palabra que últimamente parece ser el remedio a las increíbles aberraciones urbanísticas que a cualquier empresario venido a especulador inmobiliario se le ocurren… Aunque alguien con un mínimo de sentido común sabe que “sostenible” no puede ser desde el momento que para realizarlo se va a destruir el litoral, amenazando a las especies que allí habitan, y mucho menos “eco” si estamos hablando de algo puramente artificial.

Su baza es una vez más la creación de empleo, como ya lo fue en Eurovegas, en una situación en la que las grandes fortunas extranjeras venían a hacer una mayor a base de expoliar nuestro país, realidad que, al parecer, se va a volver a repetir,

No podemos jugar a ser dioses construyendo islas donde antes había mar, ni entrar en carreras absurdas de quién tiene el hotel más lujoso o el edificio más alto, cual si fuésemos adolescentes en plena revolución hormonal. El urbanismo debe estar al servicio de la sociedad: de toda, no de una pequeña parte. Y si, como dicen, van a “permitir” al común de los mortales disfrutar de sus playas y sus parques, algo que venimos haciendo desde que el mundo es mundo, creo que deberíamos devolverles desde ya mismo su regalo envenenado.

Desde luego, en España, así no queremos jugar.

San Zhi, la ciudad nunca habitada

042 SanZhi

 

A las afueras de Taipei, en Taiwan, surge este poblado abandonado desde hace más de treinta años, época también en la que fue construido: concebido inicialmente como un lugar de vacaciones para los militares estadounidenses, se desarrolló mediante estructuras de hormigón de dos pisos de las que emergían células habitacionales cual de un tronco de árbol al que a la vez se conectaban.

De aspecto futurista, estas viviendas de grandes ventanales tenían acabados diferentes dependiendo de la zona en la que se ubicasen: así, y aunque en la actualidad el color se encuentre desvaído, aún se pueden percibir los diferentes cromatismos en sus fachadas de hormigón y fibra de vidrio.

Aunque en la actualidad se desconocen tanto el proyectista como los motivos de abandono, lo cierto es que la teoría que toma más fuerza está basada en las supersticiones orientales: durante su construcción se produjeron más de una veintena de fallecimientos entre los obreros, que fueron atribuidas al hecho de que la ciudad había sido construida sobre un antiguo cementerio holandés o a que durante su construcción se derribó una estatua de dragón. Otras hipótesis más realistas apuntan a la ruina de la constructora luego de un tifón, lo que obligó a que este proyecto quedase sin rematar.

Cierto o no, la realidad es que en la actualidad este complejo de, en cierto modo, dudosa estética, se encuentra abandonado, siendo por la noche refugio de criminales y vándalos que hacen de un lugar vacacional previsto con funciones de ocio y reposo un espacio desapacible para recorrer y callejear.

Europa City

041 Europa City

El estudio danés BIG, liderado por Bjarke Ingels, se ha erigido con el galardón del concurso para la construcción de Europa City, un proyecto de ciudad sostenible de 800,000 metros cuadrados a 16 kilómetros de París, en el municipio de Gonesse.

Bajo una gran cubierta verde, combina la alta densidad poblacional propia de una gran urbe con las ventajas de la vida fuera de ella: un largo paseo circular conecta equipamientos y zonas residenciales, con una gran proporción de espacios verdes.

Siguiendo los principios del urbanismo y la edificación sostenible, se dará prioridad a las circulaciones peatonales y al transporte público.

+ INFORMACIÓN: Europa City; Big

 

La importancia del lugar

040 La importancia del lugar

“… Siempre he afirmado que los lugares son más fuertes que las personas, el escenario más que el acontecimiento. Esa posibilidad de permanencia es lo único que hace al paisaje o a las cosas construidas superiores a las personas.”

 Aldo Rossi. Autobiografía científica. Barcelona, GG, 1992.

Urbanismo Situacionista

039 Gilles Ivain

Formada en Italia por intelectuales y artistas cuyo principal objetivo era acabar con la sociedad de clases, la Internacional Situacionista (1957-1972), fundada por Guy Debord, reinvindicó el espacio público como lugar de creación cultural y acción política.

Dos escritos fundamentales pertenecen a este movimiento:

Formulario para un nuevo Urbanismo, de Gilles Ivain (pesudónimo de Chtcheglov), formula un cambio en la práctica urbana que tendrá lugar gracias a enfocar los avances de la técnica en la dirección adecuada: así, habla de experimentación, creación de situaciones, deseos, y la proyectación de conjuntos arquitectónicos con capacidad de cambiar a voluntad de los usuarios, de la introducción de la noción de relatividad y de la importancia del ocio y del juego en la ciudad.

Programa elemental de la oficina de Urbanismo Unitario de Attila Kotanyi y Raoul Vaneigem, presenta un decálogo que profundiza en la tesis anterior, dando especial relevancia al ocio, el encuentro y la reunión propiciada por la creación de ambientes adecuados.