El Arte del Urbanismo

Un recorrido por la historia de las ciudades

Mes: enero, 2014

El Cabanyal, un barrio amenazado

El Cabanyal: el Paseo al Mar

Cabanyal_Paseo al Mar

La actual avenida Blasco Ibáñez ha configurado la estructura y vida del barrio valenciano de El Cabanyal. El primer proyecto data de 1865, pero no sería hasta 1883 cuando hay un interés manifiesto por parte del Ayuntamiento en crear una nueva vía que aproxime las playas a la población burguesa. Este proyecto, inspirado en las ideas de la Ciudad Jardín, omitía la manera en cómo se produciría el encuentro con el Pueblo Nuevo del Mar, que por esas fechas aún no se había incorporado a Valencia. Un trazado de este plan, el Paseo de Valencia al Cabañal, se realizaría en 1899.

Sin embargo, a causa de la construcción de las facultades de Medicina y Ciencias, este trazado se vería modificado y, en 1931, José Pedrós, mediante un enlace con el barrio en forma de herradura y un giro hacia el norte que se adapta a la malla del barrio, trata de incorporar la continuidad del paseo al Cabanyal.

Los planes de 1946 (que mantiene la idea de Ciudad Jardín pero limita la sección a 40 m) y 1966 tendrían mayor o menor influencia sobre el Paseo y, por consiguiente sobre el barrio: así, este último, mediante el Plan Parcial 13, proyecta una vía de 100 m sobre la retícula del barrio, que se encontrará a pie de playa con la autopista de Barcelona. Afortunadamente, en 1982, el Tribunal Supremo suspendía definitivamente este Plan Parcial, lo que hacía crecer las esperanzas de conservación de la zona.

El Plan General vigente, de 1988, se referirá a esta zona como “Conjunto Histórico Protegido”, fijando como objetivo la regeneración y revitalización del barrio. Indicando que algunas de las soluciones propuestas anteriormente son incompatibles con la protección del barrio, aconseja analizar la solución para esta zona en un estudio posterior.

Cinco años después, el núcleo original del ensanche es declarado BIC, contando con el informe favorable del Consejo Valenciano de Cultura, del Departamento de Historia de Arte de la Universidad de Valencia y de la Universidad Politécnica de Valencia.

En 1997, la comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia acuerda encargar la redacción de un Plan de Reforma Interior (P.R.I.) del Conjunto Histórico protegido del Cabanyal-Canyamelar. Pese a 3267 firmas en contra del proyecto de prolongación de la avenida frente a 19 a favor, el Ayuntamiento elegía la opción de prolongarla, denominándolo PEPRI y considerando su ejecución irrenunciable en un plazo de 4 años. Dicho Plan comportaba el derribo de 1651 viviendas a causa de la ejecución de la Avenida Blasco Ibáñez sobre la trama protegida del barrio.

Sin embargo, gracias a los movimientos ciudadanos que pedían la rehabilitación del barrio sin la prolongación de la avenida, el plan fue paralizado, resultando como consecuencia la incesante degradación del barrio que se mantiene constante pese a las movilizaciones de importantes grupos sociales y culturales. Como indicaba Vicente Gallart Torán, “la modernización y su reactivación económica, pasan por la protección y puesta en valor de su patrimonio histórico”.

El Cabanyal: un poco de historia

El Cabanyal_Un poco de historia

Denominado entre 1837 y 1897 “El Poble Nou de la Mar”, el actual barrio de El Cabanyal es un antiguo barrio marinero valenciano. Estructurado de manera reticular, derivado de las alineaciones de las antiguas barracas paralelas al mar, es en la actualidad una zona de descanso y ocio.

En el siglo XVII surge un primer núcleo de población como una pequeña agrupación de chozas y barracas a ambos lados de la acequia de los Ángeles: hacia el norte sería Cap de França, hacia el sur, con una población mayor, Cabanyal. Este último se convertiría en un lugar atrayente para los valencianos que deseaban vivir entre la playa y la huerta, comenzando a construirse alquerías cerca de las cabañas. Sin embargo, un siglo después, algunos incendios arrasarían la población, decretándose que en adelante las casas se construirían como las de la huerta, formando calles anchas y alineadas. En aquellas fechas, surge el barrio del Canyamelar (nombre derivado del cultivo de la caña de azúcar), creciendo de manera exponencial y simultánea a los otros dos núcleos, llegando a unirse y configurarse como municipio hasta 1897, en lo que hoy en día es uno de los barrios más emblemáticos de la Comunidad Valenciana.

Su actual configuración urbana se debe a la construcción de los diques para el puerto, lo que hizo que la zona litoral experimentase un notable crecimiento; a la apertura a nuevos proyectos y, por último, a un ambicioso proceso de desamortización que dotaba de gran importancia los terrenos edificables y la propiedad del terreno. Todo elllo dio lugar a un Plan Urbanístico para la zona, modificado con todo por la llegada del tren y el aumento de la demanda turística.

Medina Azahara, la desaparecida ciudad brillante

Medina Azahara

Derivado de la castellanización del nombre árabe “la ciudad brillante”, Medina Azahara es una ciudad construida bajo el mandato de Abderramán III a las afueras de Córdoba, en Sierra Morena. La dignidad del califa exige la construcción de una nueva ciudad que, al igual que en otros califatos orientales, mostrase la supremacía de su poder, sobre todo frente a sus enemigos fatimíes del norte de África, de la rama islámica suní.

Situada frente al valle del Guadalquivir y orientada de norte a sur, se sitúa entre dos barrancadas, sobre un espolón de la ladera del Yabal al Arus de Sierra Morena. Allí se desarrolló un programa de construcciones jerarquizadas, de tal modo que el Alcázar dominaba la ciudad y la llanura que se extendía a sus pies. Una red viaria, amén de infraestructuras hidráulicas y de abastecimiento completaban el conjunto.

La ciudad se distribuía en tres terrazas, que aprovechaban el desnivel del terreno: al contrario que los abigarrados y caóticos conjuntos musulmanes, Medina Azahara adopta un trazado rectangular de 1500 m en sentido este-oeste por 750 en sentido norte-sur, tan solo deformado en el lado norte por las necesidades de adaptarse a la difícil topografía del territorio. El palacio, en la parte más alta, preside el escalonamiento de construcciones que se suceden por la ladera de la montaña, en una situación donde son preminentes el caserío urbano y la mezquita aljama.

La primera terraza es donde se encontraba la residencia califal, seguidos de la zona oficial que comprendía la Casa de los Visires, salón Rico y demás dependencias administrativas, amén de los jardines. Por último, estaba la Mezquita Aljama, separada de las dos terrazas anteriores por otra muralla que aislaba este conjunto.

El asentamiento urbano se caracterizaba por tener grandes vacíos urbanos, sobre todo en el frente litoral del Alcázar, lo que, a la vez que lo aislaba, permitía una excelente apertura visual sobre el paisaje circundante, creando una bucólica imagen. Los únicos espacios edificados en el nivel inferior de terrazas son una franja occidental con una trama ortogonal y una oriental con una trama en cierto modo más dispersa.

Comenzada en torno al 936 d.C., a cargo de Maslama ben Abdallah, se finalizó cuarenta años más tarde, luego de invertir cuantiosísimas sumas en su realización. Sin embargo, esta ciudad, la más bella de occidente de la época, quedaría destruida en poco menos de cien años, consecuencia de los saqueos producidos por la guerra civil que puso fin al califato.