Hong Kong, la ciudad vertical

 

En sus poco más de 1000 kilómetros cuadrados de superficie, y ante la imposibilidad de hacerlo de otro modo, la ciudad se desarrolla a lo alto pese a haber disminuido el ímpetu constructivo de décadas atrás, cuando una media de dos a tres rascacielos se remataban semanalmente.

Sus luces de neón, redes de pasadizos subterráneos, escaleras mecánicas y comercios de lujo hacen de esta ciudad un lugar donde la diferencia de clases se hace más patente que nunca, y donde la noche poco tiene que ver con la palabra silencio, descanso o tranquilidad.