El Arte del Urbanismo

Un recorrido por la historia de las ciudades

Mes: mayo, 2013

Barcelona Island

Recientemente se ha conocido que la empresa estadounidense Mobilona, de tan solo un año de vida, ha propuesto para Cataluña un modelo de isla artificial dotada de edificaciones de lujo, donde se encontraría el hotel más alto del continente.

Su justificación para tamaña barbaridad es la ecosostenibilidad, palabra que últimamente parece ser el remedio a las increíbles aberraciones urbanísticas que a cualquier empresario venido a especulador inmobiliario se le ocurren… Aunque alguien con un mínimo de sentido común sabe que “sostenible” no puede ser desde el momento que para realizarlo se va a destruir el litoral, amenazando a las especies que allí habitan, y mucho menos “eco” si estamos hablando de algo puramente artificial.

Su baza es una vez más la creación de empleo, como ya lo fue en Eurovegas, en una situación en la que las grandes fortunas extranjeras venían a hacer una mayor a base de expoliar nuestro país, realidad que, al parecer, se va a volver a repetir,

No podemos jugar a ser dioses construyendo islas donde antes había mar, ni entrar en carreras absurdas de quién tiene el hotel más lujoso o el edificio más alto, cual si fuésemos adolescentes en plena revolución hormonal. El urbanismo debe estar al servicio de la sociedad: de toda, no de una pequeña parte. Y si, como dicen, van a “permitir” al común de los mortales disfrutar de sus playas y sus parques, algo que venimos haciendo desde que el mundo es mundo, creo que deberíamos devolverles desde ya mismo su regalo envenenado.

Desde luego, en España, así no queremos jugar.

San Zhi, la ciudad nunca habitada

042 SanZhi

 

A las afueras de Taipei, en Taiwan, surge este poblado abandonado desde hace más de treinta años, época también en la que fue construido: concebido inicialmente como un lugar de vacaciones para los militares estadounidenses, se desarrolló mediante estructuras de hormigón de dos pisos de las que emergían células habitacionales cual de un tronco de árbol al que a la vez se conectaban.

De aspecto futurista, estas viviendas de grandes ventanales tenían acabados diferentes dependiendo de la zona en la que se ubicasen: así, y aunque en la actualidad el color se encuentre desvaído, aún se pueden percibir los diferentes cromatismos en sus fachadas de hormigón y fibra de vidrio.

Aunque en la actualidad se desconocen tanto el proyectista como los motivos de abandono, lo cierto es que la teoría que toma más fuerza está basada en las supersticiones orientales: durante su construcción se produjeron más de una veintena de fallecimientos entre los obreros, que fueron atribuidas al hecho de que la ciudad había sido construida sobre un antiguo cementerio holandés o a que durante su construcción se derribó una estatua de dragón. Otras hipótesis más realistas apuntan a la ruina de la constructora luego de un tifón, lo que obligó a que este proyecto quedase sin rematar.

Cierto o no, la realidad es que en la actualidad este complejo de, en cierto modo, dudosa estética, se encuentra abandonado, siendo por la noche refugio de criminales y vándalos que hacen de un lugar vacacional previsto con funciones de ocio y reposo un espacio desapacible para recorrer y callejear.