Gunkanjima, o la isla fantasma

Gunkanjima

Situada a menos de 20 Km. del puerto de Nagasaki, esta isla, también llamada Isla Hashima, fue adquirida a finales del siglo XIX por la empresa Mitsubishi con la intención de explotarla durante un siglo, aprovechando su mina de carbón descubierta hacía poco.

La compañía construyó un gran complejo industrial en la isla, incluyendo las viviendas para los trabajadores, que se veían imposibilitados para salir de ella. Dotada de todo tipo de servicios, en este lugar se condensaban cines, salones de té, gimnasios, etc. para dar servicio a los miles de habitantes que allí se encontraban (su densidad llegó a ser de las mayores jamás registradas, en un espacio reducido en el que los vehículos a motor eran completamente innecesarios, aunque también prohibidos). Todo ello estaba protegido de los tifones mediante un gran muro de hormigón, material con el que además se construyeron diversas infraestructuras que permitieron ganarle más de un kilómetro al mar.

Pese a todo ello, las condiciones de vida no eran las más idóneas, y aparte de los fallecimientos por accidentes laborales, malnutrición o enfermedades comunes, un gran número de habitantes perdieron la vida por lanzarse al mar en un vano intento por alcanzar la costa japonesa.

Durante la II Guerra Mundial, con miles de japoneses participando en el conflicto, un grupo de 500 coreanos fue obligado a trabajar en el complejo con la intención de mantener los beneficios y seguir produciendo la alta cantidad de carbón demandada en el frente, pero cuando en la década de los 70 el petróleo resultó ser más rentable que el carbón, Mitsubishi anunció el cierre de la mina, lo que conllevó que desde entonces la isla se encuentre completamente deshabitada. Esto ha propiciado que, por la exposición a la salinidad del mar y la agresividad del clima, las edificaciones se hayan deteriorado de un modo bastante notable.

En el año 2002, Mitsubishi donó la isla a la ciudad de Nagasaki y, desde hace 3 años, determinadas partes pueden ser visitadas. En el documental de 2008 La tierra sin humanos se muestran algunas imágenes filmadas en el lugar.